Nada es lo que uno muestra y todos somos amorosamente Farsantes

El popular actor volvió a la televisión con la tira que protagoniza en El Trece junto a Julio Chávez, Griselda Siciliani, Benjamín Vicuña y Alfredo Casero. Por primera vez, encarna una historia entre abogados, la profesión de su padre.

Por:
Analía Rivas
Es un ex presidiario, aunque su antecedente delictivo no es relevante, sino la anécdota por la que termina siendo un empleado servicial de un bufete de abogados. Alberto Marini, el personaje que realiza Facundo Arana en Farsantes (lunes a jueves, 22:45 en El Trece) admira a Guillermo Graziani (Julio Chávez), el hacedor de su libertad y cabeza del quinteto de juristas que para resolver sus casos usa métodos no del todo legales.
«Cuando me hablaron del personaje, me dijeron que era un hombre con su vida hecha pedazos», cuenta Arana sobre cómo le describieron su rol en la nueva tira de Pol-ka, que se estrenó la semana pasada. «Lo primero bueno que le pasa en toda su vida es que Guillermo repara en él en la cárcel. Lo saca de allí y desde entonces se convierte en su perro guardián», define y después pregunta: «¿Viste la luna que hay hoy?», invitando a no perderse el fenómeno que la mostró más brillante y cercana.
Como servidor todo terreno, a Marini le toca la acción, «Él tiene una forma, conoce algunas cosas que el resto no conoce, por lo tanto, suma el color que le falta a los abogados.»

–¿Es un color que se manifiesta en procedimientos ilegales?
–El planteo casi desde un principio, para cada personaje y no sólo el mío, es: «Vos ¿qué harías por plata? ¿Harías cualquier cosa o irías en la búsqueda de justicia?» Esa es la pregunta básica. Y lo que se ve es que algunos personajes no harían cualquier cosa y hay todo un juramento que se prometen.
–En el reparto de los distintos grados de moralidad, ¿qué te tocó a vos?
–A este hombre le faltó su madre desde muy chico y lo golpearon mucho. Estuvo de reformatorio hasta que terminó en la cárcel. Está convencido de que quiere ser abogado y quiere pertenecer a ese bufete. En broma dice que le faltan pocas materias, ¡pero la verdad es que son de cuarto año del secundario! En el grupo existe un personaje malo, uno bueno y otro que modera todo eso, que es el personaje de Julio.
–¿Pero Alberto Marini en qué situación está? ¿Es capaz de cualquier cosa por dinero?
–Le han pasado muchas cosas en la vida, de las que en principio no va a hablar. Ha vivido muchas cosas que le fueron formando una visión. Quiere ser algo que hasta acá no ha podido. Creo que es lo que queremos mostrar, y su pasado vuelve a envolverlo y es de lo que trata de escapar constantemente.
–¿El título de tira es Farsantes. ¿Cuál es la farsa?
–Es un juego de palabras que tiene que ver con algo de sí mismos. Como en la vida de todo el mundo, nada es realmente lo que uno muestra. En un punto todos somos amorosamente farsantes.
–¿Tu papá en la vida real es abogado?
–Sí. Es especialista en derecho marítimo y muy reconocido en lo suyo.
–¿En toda tu carrera nunca hiciste un personaje del entorno de abogados?
–No, nunca, pero me crié en un ambiente así. Pero en el trabajo de actor hice lo de siempre: hablé con autores, productores y directores para que me dijeran por dónde querían que empezara a transitar exactamente.
– Y como galán, ¿Marini tendrá su oportunidad con Gaby (Griselda Siciliani)?
–Alberto tiene la mirada puesta en Gaby pero cada uno, como ya se vio, tiene su propia relación. No vamos a contar que la heroína tiene un novio malo y merece ser rescatada. Acá no hay nada que rescatar. Los dos están con gente que son adorables. Sencillamente se ven y se buscan, pero cada uno quiere seguir adelante con su vida. Se niegan, hasta que no ya no pueden negarlo y ahí arrancará.
–En el haber de tus interpretaciones hay más galanes que delincuentes.
–Sí. Pero algo hice en Tiempo final y en Sueltos. Lo que pasa es que cuando empezás a hacer un galán en una tira, los malos ya son malos como en chiste; es otra cosa.
–¿Farsantes te deja espacio para la gira teatral con En el aire?
–Hice gira por la Patagonia, San Luis, Mar del Plata y después empecé por Buenos Aires, esperando Farsantes. Ahora paré porque quiero ver qué tiempo me queda con la tira. Voy a buscar la manera de hacer dos funciones por semana, ya que tiene que ver con lo que tengo ganas de hacer y de decir. Me gusta mucho y quiero seguir.
–¿En qué están tus desafíos deportivos luego de los problemas de salud que surgieron en el Everest?
–Entreno todos los días y me siento muy bien. Esas experiencias no tienen que ver con desafíos, sino con buscar una forma pintoresca para decir cosas en las que creo profundamente y que me parecen que tienen que ser dichas. Entonces aprovecho el ser actor y que me conoce mucha gente para difundir algo importante que tiene que ser dicho. No quiero llegar a viejo y darme cuenta que no levanté la mano en el momento que tenía que hacerlo. No quisiera ver que me perdí esa oportunidad. Si llegás a viejo y te das cuenta que no usaste el micrófono cuando lo tuviste que hacer, ¡perdiste!
–El miércoles también comenzó Aliados, el regreso de Cris Morena como productora de TV, con un homenaje a Romina. ¿Cuál es tu recuerdo de ella?
–Ya tengo 20 años de profesión, y en todos estos años conocí a muchas personas. Gracias a Dios, la vida me cruzó con gente que era luz, dentro y fuera del escenario. Romina era una de esas personas. Ella era pura luz. Por eso la madre vuelve a hacer esto. Es gente a la que sólo hay que admirar. «

«después del cáncer podemos ser padres»

Crear conciencia. Facundo Arana se sumó a la campaña impulsada por la Sociedad Argentina de Medicina Reproductiva (SAMeR) y Concebir (grupo de apoyo para personas con trastornos en la reproducción), que pone el foco en la importancia de la preservación de la fertilidad frente a la realización de tratamientos oncológicos.
“El mundo debiera detenerse para que se puedan hablar de determinadas cosas. Está bueno que pueda dar visibilidad al tema. Yo tengo mi propia historia: fui padre sin ningún tratamiento pero tuve cáncer. Y durante los años que no fui padre, no sabía si iba a poder serlo o no. Me pareció importante estar ahí porque aunque no haya hecho yo, algún tratamiento perfectamente lo podría haber necesitado. Las leyes que se defienden ahora permiten que, de necesitarlo, el tratamiento adecuado pueda estar a la mano de todos y que deje de ser solamente para aquellos que pueden pagarlo. Estas cosas son las que me parecen de verdad importantes.” El popular actor volvió a la televisión con la tira que protagoniza en El Trece junto a Julio Chávez, Griselda Siciliani, Benjamín Vicuña y Alfredo Casero. Por primera vez, encarna una historia entre abogados, la profesión de su padre.