«El maestro»: un final de alto vuelo

 

 

 

El unitario en el que Julio Chávez compone a un ex bailarín se despidió de la TV abierta con un capítulo de gran calidad.
Con un capítulo que llevó de la mano al espectador por todos los estados. Así se despidió anoche El maestro de la televisión abierta. El hermetismo en el concepto inicial de esta nota y la aclaración acerca de qué pantalla dejó el unitario de Pol-ka vienen a cuento de la nueva modalidad de emisión que tiene la TV argentina: un programa terminó hace unas horas en un canal de aire (El Trece), todavía tiene una semana de vida en el cable (TNT) y para los que aún no lo vieron está disponible, completo, en el sistema streaming de Flow. Así de abierto el juego, así de difícil comentar un final en estos tiempos.

De todos modos, sin correr el velo completo, se puede decir que la miniserie protagonizada por Julio Chávez se cerró con el mismo alto nivel con el que se abrió, en septiembre: la sutileza del baile clásico embebido en un cruce de historias vinculares, atravesadas por la pasión y la complejidad humana. No fue un programa de buenos o malos. Fue -o es o será, todavía, para algunos- un lindo cuento de sueños, amores, ambiciones y despecho, que promedió 9,7 puntos de rating.
30/11/2017
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