Drama familiar con personajes potentes

Libro: Julio Chavez, Camila Mansilla. Elenco: Julio Chavez, Alejandra Flechner, Matías Recalt, María Rosa Fugazot, Mariano Musó. Dirección: Daniel Barone. Teatro: Paseo La Plaza. Duración: 60 minutos.

Una pequeña aunque muy íntima historia familiar da forma al nuevo proyecto dramatúrgico de Julio Chavez y Camila Mansilla. En apenas 60 minutos, los autores despliegan una serie de situaciones que muestran las muy diferentes aristas de esos personajes que se lanzan a jugar en un espacio que se va enrareciendo a medida que avanza la trama. Un exmatrimonio conformado por Juan y Andrea tiene un hijo de 21 años, Federico, que posee retraso madurativo.

En la casa viven Juan y Federico. Andrea formalizó otra pareja con Paola, aunque se mantiene muy próxima a su hijo. Juan es un destacado creador cinematográfico que lleva una vida un tanto agitada por la rutina que imponen su labor profesional y el cuidado del muchacho. El día en que conocemos a este grupo de personas unas cañerías de agua han estallado en la casa y eso parece haber provocado el descontrol de Juan. De buenas a primeras se ve inmerso en un universo caótico que lo lleva a reparar en las relaciones que mantiene con quienes forman parte de su cotidianidad. Discute con la mucama, con su exesposa y hasta intenta modificar cierto esquema que sostiene en la relación con su hijo.

En ese punto muy complejo en el que debe enfocar la relación con su hijo se concentrará finalmente el drama. Y aparecen preguntas: ¿cómo proteger a ese muchacho?, ¿qué pasará con él cuando sus padres ya no estén a su lado?

La obra crece gracias al diseño sumamente ajustado de los personajes según la propuesta de Daniel Barone. En el espacio no suceden demasiadas cosas; la acción es casi estática. Los personajes conversan tomando cierta distancia física entre sí, pero esos actores logran proyectar un muy interesante nivel de verdad. Las intimidades de esas criaturas se conectan emotivamente con el espectador de forma muy inmediata y genuina.

Una historia de seres extremadamente sensibles a los que Julio Chavez y Alejandra Flechner saben encontrarles el verdadero eje desde donde apropiarse de ellos y a la vez defenderlos. En el rol de Federico, el joven Matías Recalt se impone con una muy sensible composición; María Rosa Fugazot le aporta brillo en sus relatos a Mercedes y también cierta decadencia cuando su mundo de desploma; Mariano Musó construye un efectivo plomero que trata de amoldarse al clima enrarecido de esa casa.

Por: Carlos Pacheco
24 de enero de 2020
LA NACION