Reencontrarse para redescubrirse

 

 

 

 

Se suele decir que hay tantas verdades como personas en el mundo. Amén de la exageración, el concepto sirve para comprender que puede haber más de una interpretación sobre un mismo hecho. Al fin de cuentas, la realidad nunca deja de ser una construcción siempre subjetiva. Mucho más complejo se vuelve el asunto cuando dos hermanastros, distanciados y ya entrados en años, se disponen a cotejar celosa y resentidamente la relación que cada uno entabló con ese padre que acaba de morir. Un vínculo que en ninguno de los dos casos fue todo lo completo que el otro sospecha, y que estalla por los aires en medio de la reunión en la que sus abogados se disponen a firmar el reparto de la herencia. Ese es el nudo de Un rato con él (Teatro Nacional), la obra protagonizada por Julio Chávez y Adrián Suar. Una pieza que con sutileza afectiva profundiza sobre la construcción de esas supuestas e irrefutables ideas –nunca autenticadas más allá que en el capricho de la mente– que condicionan el andar por la vida.

Comedia dramática escrita por el mismo Chávez junto a Camila Mansilla, Un rato con él cuenta el obligado reencuentro de dos hermanastros (Gregorio y Darío) que hace décadas perdieron relación y que no les queda otra que volver a verse para dividirse la herencia. Pese a lo que suele ocurrir, el problema entre ellos no tiene que ver con el dinero, sino más bien con la sorpresa que el difunto padre pergeñó para ellos antes de morir, y que cuando sale a luz marca el quiebre de la obra dirigida por Daniel Barone. Manteniendo la intensidad narrativa, Un rato con él logra emocionar a partir del vínculo de estos dos hermanos que cargan con la cruz de la equivocada idealización que construyeron del otro. El arco emocional que Gregorio transita a lo largo de la obra vuelve a colocar a Chávez –una vez más– entre los más sólidos intérpretes de la escena local. Un medido Suar, abandonando sus eficaces mohínes para la comedia, acompaña con justeza el clima dramático de la propuesta que renovó la cartelera porteña.
Por Emanuel Respighi
Página 12